Puerta del Cielo de la Catedral de Siena
Lugares de culto
La Catedral Santa Maria Assunta de Siena es una de las iglesias románico-góticas más majestuosas e importantes de Italia.
Fue consagrada en el 1179 en presencia del Papa Alejandro III de Siena, pero las obras continuaron durante unos dos siglos: Giovanni Pisano trabajó en la fachada a finales del siglo XIII; el campanario se terminó en el 1313 y en el 1317 comenzó la ampliación. Durante la Edad Media, Siena alcanzó su poder y de consecuencia, surgió la necesidad de una Catedral aún más grande; el sueño se desvaneció debido a la peste del 1348, que provocó una drástica reducción de la población. Hoy se pueden ver las marcas del ambicioso proyecto en los restos de las columnas y en la gran fachada incompleta.
La fachada, de mármol blanco con algunas decoraciones en rojo de Siena y mármol verde de Prato, está dividida en dos mitades: la inferior, realizada por Giovanni Pisano en estilo románico-gótico, y la superior, de estilo gótico florentino, con un hermoso rosetón enmarcado por hornacinas góticas con los bustos de Apóstoles y Profetas que rinden homenaje a la Madonna y al Niño.
Toda la estructura interna está dominada por el bicolor blanco y negro, una referencia a los colores del escudo de Siena.